Despegue
El piloto había fallecido en el choque. El panel de mandos del aerovehículo chispeaba, pero todavía respondía. Retiré el cadáver y lo saqué al desierto.
La nave despegó sin problemas, el choque contra la duna había amortiguado el impacto y reducido los daños. Salí de la atmósfera mientras el cielo azul tornaba a negro espacial. Los mandos estaban muy duros. Yo nunca había conducido este modelo de carga. La intuición fue vital.
Dos horas después del comienzo de la travesía, el motor empezó a fallar. El combustible tampoco era abundante. La inercia me llevaba hacia un destino desconocido. Quizá este sí fuera mi lugar para morir.

Jon Mikel
